Mostrando entradas con la etiqueta artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta artículos. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de diciembre de 2008

Quien gana?



Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Y les dijo: - ¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mi!... ¡Es entre dos lobos! Uno de ellos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad. El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y fe. Esta misma pelea esta ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra - afirmó el cacique.
Después de unos momentos de silencio, los niños le preguntaron a su abuelo:
- Y cuál de los lobos crees que ganará?-
El viejo cacique respondío simplemente:
- El que alimentes -

martes, 9 de diciembre de 2008

En Taro Adun



Zeratul es un personaje de videojuego, herencia de tiempos pasados, recreación de cómo, durante la melancolía, los recuerdos son selectivos, intensos, intentando sesgar lo tranquilizador e idílico en algo que por momentos parece transmutarse en mental fango, excremento, residuo del paso del tiempo. Caminar por los montes fantásticos, sentir la soledad del único, del especial, del uno mismo. Muchas veces uno sueño con ser poderoso, dueño de su cuerpo y espíritu, ser un alma libre, severa y tranquila, fortalecida en experiencia, inmune al malestar y la injusticia.

Zeratul es un sueño, un personaje que navega por el espacio. No conoce de planetas o meteoritos, sólo de gestas, hazañas, misterios que se le plantean a golpes de espada, reflejos de un futuro que asemeja con ser verdadero. La predisposición al Caos me consume, el orden parece ser, más que nunca, un producto del intelecto. Éste falla, sucumbe, la tristeza parece socorrer la vida del solitario personaje, sólo en su Mundo, Zeratul con su equipaje. El día sucede, con la seguridad de que al atardecer le acompañará la mañana, canto de alondra metafísica, excusa por la que reflexionar, pensar, ¡qué debes hacer para ser digno y agradecido con esta gran vida! ¡Cuál es el paso correcto para un ser, definitivamente, imperfecto!

Cuesta olvidar cuando el eco aún suena por la cueva. El soplar del olvido no amaina con su inexistencia, todo me parece estático, eterno, el recuerdo y tus labios, lo pertinente y lo necesario. El camino vital se caracteriza por ser una carrera. Detrás de cada mundo, cada experiencia o hecho de relevancia, siempre queda atrás, cerrada, una dura puerta, impenetrable e irretornable. Lástima de peso el del cerebro. El don del elefante me acaece lacra humana, la insignificancia del uno, polvo de este globo.

Algún día quizás alcance a mirar a detrás, contemplar mis manos y mis mejillas. Tal vez vea en mis labios recuerdo, átomos segregados por otro cuerpo. Un recuerdo que me lleve a ti, una justificación, un argumento del final y el eterno comienzo.

Zeratul es solitario. Quizás por eso de él ahora me acuerdo. Sus andares por Aiur son siempre en batalla, contra el Destino, ese don que se esconde tras la inabastable puerta. Dime dónde está el Sol, yo te daré la Luna. ¡Guíame astro futuro, no me dejes sólo antes los caprichos del Destino!
Quizás todo se reduzca a un sacrificio. Saber contemplar cómo el segundo muere para dejar nacer a su siguiente. El paso del tiempo es ley y orden, adaptarse a él, necesidad aun con apuros. En Taro Adun. Algo así decían mis héroes. Todo debe ser un recuerdo, tonto, de un entretenimiento anticuado; tal vez una trama mental de algo en lo que, antaño, he continuamente soñado. El crepúsculo se acerca, llego a ver el mango de la entrada siguiente. La puerta se abre, chirría, es vieja, distante. El pasillo aparece, uno cruza, queda cautivo. El paso del tiempo le transporta, a duras penas, sólo alcanzas a ver que te has dañado, contigo se han ensañado, tal vez recreado. Uno maldice mil veces a su captor, su amo y tirano. ¡Yo te maldigo a ti Destino! ¡Quisiera ser Zeratul y caminar sólo, seguro y armado! Listo para la batalla vital: la de tu conciencia y periplo...

Ofrenda de Javier Serran. Nubiru

martes, 25 de noviembre de 2008

Cosechando las sombras de la siesta


Jean Marie Le Clézio

Para el Nobel francés, el mundo ocidental se caracteriza por el encalustramiento. “Con el lenguaje, el hombre se convirtió en el más solitario de los seres del mundo, porque se excluyó del silencio”, comprueba en “Línconnu sur la Terre” (1978). Las palabras del hombre moderno están vistas como una forma de imitación incompleta de la realidad exterior. Le Clézio deplora la pobreza del lenguaje y busca una forma más sincera y amplia que pueda traducir la multitud de sentimientos que agitan a los seres humanos: “Lo que me mata en la escritura es su brevedad. ¡Cuando la frase expira, cuántas cosas quedan afuera!” (El libro de las huidas, 1969). Como escritor, evidentemente no puede prescindir del lenguaje. Por consiguiente, lo depura para que el silencio de la frase, en su desnudez frágil, otros discursos afloren. Su escritura refleja un lenguaje que desborda toda expresión inteligible. Expresa, más bien lo que está debajo, “la música que yace en la hondura de las palabras”, como la describe Jean Onimus (1994). Esa que, nacida de las cosas, podría eventualmente alcanzarlas. Así, en su escritura, el mundo exterior hace relucir la superficie, pero lo íntimo permanece invisible. La escritura se convierte en una forma de escapar, de enmascarar sus secretos. “Le tenías miedo al silencio, y hablabas para esconderlo”, dirá Le Clézio.

Tatiana Calderón Artes y Letras, El Mercurio Dgo. 12 de Octubre de 2008




Necronomicón, el libro de los Muertos, H.P. Lovecraft

El Necronomicón no existe, lo dijo Lovecraft en sus cartas a sus lectores, lo dicen sus discípulos, pero al menos una vez al año se edita en alguna parte del mundo un texto que, ahora si, por fin, asegura ser la censurable obra escrita en Damasco por el árabe Abdul Alhazred en el año 700; un libro que nadie sabe con certeza absoluta su contenido, pues sólo se conservan fragmentos, retazos, suficientes para entregar secretos sobre antiguas razas y divinidades que habitaron la tierra antes de la aparición del hombre.
Llamado originalmente Al-Azif, “siendo azif la palabra empleada por los árabes para designar el sonido de insectos nocturnos semejante al susurro de los demonios”, según las referencias, el texto habría resistido prohibiciones durante más de mil años. Su autor Alhazred murió a plena luz del día devorado por un monstruo invisible y ante numerosos testigos



Patricio Jara, Artes y Letras de El Mercurio

sábado, 1 de noviembre de 2008

Robinson Crusoe


  • Encuentran el campamento del hombre que inspiró la novela 'Robinson Crusoe'

  • La historia real que noveló Daniel Defoe fue la del marinero escocés Alexander Selkirk, rescatado de esa isla al oeste de Chile en 1709.
  • La isla se llamó en un principio Aguas Buenas, pero fue rebautizada en honor al personaje literario.

Un equipo de arqueólogos ha encontrado las huellas del campamento de un marinero que llegó como náufrago a una isla desierta del Pacífico que se supone inspiró al novelista Daniel Defoe su famoso personaje de Robinson Crusoe.

Se cree que Defoe (1660-1731) basó la figura del protagonista de su libro más famoso, escrito en 1719, en la historia real del naufragio del marinero escocés Alexander Selkirk, que fue rescatado de esa isla al oeste de Chile en 1709.

Unos agujeros donde parece que estuvieron hincados unos palos muestran que Selkirk construyó dos refugios en un lugar junto a un arroyo desde podía divisar cualquier barco que pudiera acercarse, según lo los arqueólogos, que informan de su hallazgo en la publicación Post-Medieval Archeology.

La isla se llamó en un principio Aguas Buenas, pero fue rebautizada posteriormente con el nombre de Robinson Crusoe en homenaje a ese héroe literario. El equipo de arqueólogos encontró también sepultados en el terreno un par de instrumentos de navegación de la época, que se cree que pertenecieron también a Serkirk.

El capitán del buque que encontró al marinero informó de que éste tenía en su poder varios instrumentos matemáticos. También dijo que Serkirk se había dedicado a cazar cabras salvajes en la isla, aunque no se han descubierto huellas de ese tipo de actividad.

Según David Caldwell, del Museo Nacional de Escocia, "los descubrimientos hechos en Aguas Buenas confirman la historia del paso de Selkirk por la isla". "Esperamos que Aguas Buenas, bien gestionada, pueda convertirse en un lugar del que disfrute un número creciente de turistas en busca de los lugares que inspiraron a Defoe su obra maestra", afirma Caldwell.

Artículo 20 minutos.es