jueves, 17 de marzo de 2011

Cosas del diariao de Alone


Hernán Díaz Arrieta, más conocido como Alone


(Santiago, 11 de mayo de 1891 - 24 de enero de 1984) Considerado como el más influyente crítico literario chileno, fue una personalidad imprescindible de la escena cultural chilena del siglo XX.

Criado en la localidad de Buin, en las afueras de Santiago, Alone recibe su educación en Santiago: en el Seminario de Santiago, luego en el Instituto Comercial de Santiago y finalmente (por muy breve tiempo) en la Escuela Dental. Su formación literaria es, pues, la de un autodidacto. Profesionalmente, Alone cultiva un perfil bajo: trabaja como funcionario en el Ministerio de Justicia a lo largo de 25 años, llegando a ocupar el puesto de jefe del Registro Civil.

Hernán Díaz comienza a firmar sus escritos como Alone a partir de 1913, pero utilizó otros seudónimos, como Alba Serena, Nanreh de Zaid, Ariel, Azrael, Ever, Oliver Brand, Raro, Uno, Nadie, Otro, Par, etc.

Alone, quien tuvo muy pocos amoríos, nunca se casó. Vivió toda su vida en la misma casa, frente al Parque Cousiño (hoy Parque O’Higgins). Murió, casi ciego y sin poder hablar, a los 93 años de edad.


Extractos “Diario intimo” (1917-1947)

Por la calle… las caras que pasan y me quedan en la retina, los ojos, las narices, las mejillas, las bocas. Concluiré por enloquecer. Ya no tengo remedio, ni vuelta, ni nada. No quiero sanar. Este tormento vergonzoso es toda mi vida.


5.02.1933 Martes

Una cara es un texto en idioma desconocido, en caracteres misteriosos. Uno comprende que ahí dice algo, que hay un orden, un sentido, un alma adentro; pero ¿qué?. Poco a poco se descifran las letras, el jeroglífico habla u entonces el aspecto mismo, la apariencia física del papel se ve distinta, cambia como un instrumento antes de tocar y después de tocar. Veo que de todo esto va saliendo lentamente una canción, la misma, la vieja canción, renovada rejuvenecida. Yo me dejo llevar. Hay que dejarse llevar. Pero creo que, aunque lo quisiera, no podría perder la conciencia.


27.05.1933 Sábado

No es bosque ni desierto el que produce más impresión de soledad: es la calle Teatinos el sábado en la tarde, sin autos, sin gente, con su toda extensión vacía.


29.05.1935 Miércoles

Visita a J. Conversamos en la puerta. Profunda impresión de disgusto su vulgaridad, su afán de alabarse y gloriarse, su indiferencia conmigo, su gordura, su calva, su mal vestir. Y sin embargo querría verlo como antes. ¡Cómo cuesta cortar con el pasado, eliminar los antiguos afectos, en una palabra olvidar!. No olvido nada. J. es esencialmente limitado: “luminoso dentro de una bóveda” Oh! El horrible, horrible sentido común! No es tonto pero abruma y exaspera su falta de imaginación, su pequeñez para mirarlo todo, su mezquindad de corazón y de cerebro. Es de esas personas que no harán nunca un disparate ni tendrán jamás un arranque generoso , un impulso grande. Alma llena de pequeños temores, de susceptibilidades y venenitos.


AOC.®.2011

Gráfica: Horacio Gatto.

No hay comentarios: